El lector está leyendo, con los ojos cerrados, esta leyenda. Sueña.
La lectora está leyendo con los ojos abiertos también está leyenda. Intensa.
Suspira para deshacer los nudos que tiene sujeta por las dudas. O bien los obvia, disfrutando de lo esencial. Del aroma que desprende la leyenda.
El lector está leyendo este poema, esta leyenda.
Leyendo.
Leyenda.
Tiene los ojos cerrados. La sueña.
