No seas poeta me dijeron
muchísimas veces,
tu prosa no es tan buena,
tus ideas divagan demasiado,
eres o muy infernal
o muy taciturno.
No estás hecho para esto,
Morirás de hambre
o loco,
o borracho en busca de
la inspiración divina.
La gente de este siglo
no lo valorará,
ellos solo están
preocupados por su
smartphone o su facebook.
Miles de caras enceguecidas
por la incesante pantalla,
y ninguno mirando
en los confines de su alma.
¿Cómo serían capaces?
¿Cómo podrían?
Pero yo siempre supe,
que aunque los pueblos
enfermen,
siempre quedan algunos
sanos y por ellos
hoy escribo,
Y si puedo encontrar
entre la multitud
a algunos de ellos,
que busquen en mi
vacío su vacio,
en mi prosa su prosa,
en mi dolor su dolor,
escribiré hasta
el final,
aunque eso signifique
morir en el intento.
