Soy tú. Soy yo. Soy otro. ¿Qué más da? ¿Qué más da lo que lea, si no soy fijo yo? ¿Qué más da lo que leas? He violado a tu hija, digo. ¿Qué más da lo que leas?. Lee lo que lees, no lo que yo digo. Lo que yo digo lo dices tú... si lo lees.
Un poema sobre que quien lee siempre soy yo. Yo soy quien escribe. Y yo soy quien lee. Yo entiendo que otro lea. Pero soy yo el que lee a otro que ha leído lo que el otro es. Siempre soy yo el que lee. Siempre soy yo el que escribe. Sobre la expectativa que ponemos sobre los demás. No son los demás. Los demás soy yo. No hay separación. Todo depende de por dónde quiera ir. Es un poema que va en la línea de otros que se refieren a que el punto de vista de uno mismo es insustituible. Y que otros puntos de vista son mis puntos de vista. No de otros. Está claro.