“Todo materia (gaseoso, liquido, sólido y plasmático)
se transforma con el transcurso de tiempo, excepto la conducta humana.
Antes, después de Cristo y mañana seguirá teniendo un corazón siniestro.
Porque ama la gloria más que el conocimiento, el placer más que su salud,
camelo y abandono antes que perdonar,
la economía más que su vida, menester dañar que ayudar”.
