Caminos largos hemos recorrido por los cuales ha habido tropiezos, logros, triunfos, fracasos, alegrías, tristezas, en fin, de todo con muchas sorpresas.
Dios nos brinda la oportunidad de tener una vida y nosotros tenemos que forjar nuestro camino lleno de ilusiones, para que ésta esté llena de satisfacciones.
He de dar gracias a Dios por darme una vida hermosa, pues desde el momento en que nací, Dios supo que los padres que había destinado para mí, serían los mejores.
Gracias Filiberto, por ser mi papá, gracias porque nos diste una educación rígida pero buena, gracias a esto somos las personas que no nos dejamos vencer por la adversidad.
Gracias Sara, pues desde que nacimos eres la mujer más maravillosa, tierna y cariñosa. Fuiste rígida en tus enseñanzas, con lo cual aprendimos. Gracias a los dos por darme a los hermanos que tengo y con los que cuento.
Filiberto y Sara:
Gracias por ser los padres más malos del mundo, porque gracias a eso, nosotros sus hijos, no somos delincuentes, drogadictos ni malos hombres ni malas mujeres, ni estamos en una cárcel, ni estamos mendingando en la calle.
Gracias a eso, sabemos enfrentar a la vida con dignidad. Gracias, los amamos y esperamos en Dios que nos conceda el privilegio de que sigan con nosotros por muchos años más.
Dios los Bendiga, Dios los proteja y los llene de mucha salud. Felicidades por sus 80 años de vida.
Su hija que los ama,
Alma Araceli.
Colaboración de Alma Araceli
México
