Cuando tu beso es una caricia, cuando es un despertar contigo, si una sonrisa es un motivo y un silencio tu añoranza. Cuando tu amor me manda y yo obedezco con pasión, entonces sigo amándote. Cuando el corazón en sus latidos tu nombre me hace pronunciar, y desear que tus manos me tocasen, como las olas del mar tocan la playa, entonces tiéntame, acaríciame lléname cada día de ti y llévame ata amor.
Porque es tan absurdo todo cuando no te tengo que el sólo hecho de sentirte lejos me enferma más el corazón de amor. Si tan sólo la brisa que alborota tu cabello llevar pudiera hasta ti mis sueños y en un beso darte mi juramento eterno de vivir como viven los barcos en el puerto anclado en tus bahías y con un sólo pensamiento: Tú.
Entonces, sólo entonces mi alma cual gorrión, hasta tu balcón volaría para dejarte una rosa cada día y así ser principio de tu alegría, motivo de tu mirada, causa de tus suspiros y ser tu único dueño por ser siempre tu amor eterno.
Colaboración de
Casanova
México
