Ponme como sello sobre tu corazón, como sello sobre tu brazo; sí, ciertamente escribe mi nombre con tinta indeleble en tu alma y se quede para siempre sobre él.
Porque el amor es tan fuerte como la muerte. Sus llamaradas son las llamaradas de un fuego, la llama de la pasión, la llama del amor.
¡Las muchas aguas no pueden extinguir este amor, ni pueden los ríos mismos arrollarlo!
Mi ansiada y fiel compañía al fin llegó...
¡Adiós soledad!
Colaboración de Cathe
Venezuela
