La noche se puede hacer más oscura, más solitaria y con más calor así de incomoda y llena de pensamientos innecesarios. Se transforma la noche en algo monstruoso sólo con la sencilla inocente acción de llamarme para odiarme antes de que duermas. ¿Por qué me haces esto?, amarme en el día y odiarme en la noche, ¿por qué me piensas en el día y en la noche se remplaza el amor por odio?
Mis noches odiosas infames son tu culpa.
Tal vez tu misma eres monstruosa eres un demonio y como tal buscas contagiar lo bueno que tengo lo puro que no quiero soltar, haces eso sólo cuando la noches es fresca con grillos arrullando, con el sonido somnoliento en las noches que el viento no sopla buscas fastidiar.
Yo sabía que eras mala lo vi en las palmas de tus manos, lo sentí fuertemente cuando no me atreví a robar tu beso y como si lo hubieras planeado hiciste que me calara cuando me dijiste que no, por eso eres mala, por eso te quiero. Como si fuera muy fácil pensar con la luz mercurial de la calle, pero así alumbro mis ideas con la luz artificial de fuera.
Me duele la cabeza de pensarte y el cuello se quiere reventar de tanto voltear buscándote, de no saber que haces, de imaginarte de eso muero de hambre. Muchas historias de tu burla de noche eso es mi insomnio.
Parece que te puedo escuchar, creo que voy a callarte.
Colaboración de Antonio Soto
México
