Papelitos para todo, para limpiar para escribir, papelitos para volar, para olvidar y borrar, para contar de nuevo lo mismo de antes o para que empiece una nueva historia. Papelitos cientos de ellos.
Tengo muchos, son míos y de nadie más; son mis facturas pagadas, cobradas y mis facturas en deuda, son mis notas, son mis pequeñas historias de la vida mediocre, del festejo ajeno, de la envidia propia. Papelitos y más de esos más de los tuyos y más de los demás.
Son mis papelitos los que voy a quemar y mis pensamientos con ellos, quiero que te tragues el humo de mi conciencia, quiero ser un vicio para ti como tu humo espeso de cigarro encendido, quiero ser un cáncer para ti, consumirte desde dentro consumirme contigo. Mis papelitos son de reproche, de decepción, de intrigas y son para regalar. ¿Los quieres todos antes de quemarlos? si los tomas de corazón serán tuyos hasta que mi vida se termine, mis papelitos y yo somos uno mismo; si te los llevas me llevas a mi así son las cosas que invento, son las reglas de mis regalos en papel.
Colaboración de Antonio Soto
México
