El dolor, un sentir, pero más que eso un síntoma que nos deja fundidos en la desesperación, el cual lleva al abismo de la rabia, del rencor, un supuesto sentimiento con cara de bondad, que se lleva lo mejor de cada uno, y que al final sólo destruye el verdadero bien, eso que ahora siento fue por ti, por tu traición, por el maldito hecho de no haber sido suficiente para ti, me siento como la hoja que vuela al viento sin rumbo definido, como el ave que no tiene un nido, como una verdad sin fundamento…
Ahora siento necesidad, necesidad de ti, sólo quiero comprender ¿por qué?, sí, a pesar de todo aún te amo, ¿cómo olvidarte?, sí aún eres indispensable para este individuo que sigue esperando poder hallar el perdón del que tanto hablan, sólo quiero encontrar la manera de olvidarte pero también quiero estar aun junto a ti, mi amor aun está intacto como el primer día que te descubrí entre la tempestad, aquel día en el que me mostraste una verdadera esperanza, una esperanza que hoy creo fue falsa, pero la cual me hizo feliz cada segundo que pase junto a ti, unos segundos que ya murieron y que no volverán, y los que ahora están hacen más fuerte mi dolor, creando un invierno que me hace agonizar, que me desata la tristeza más grande, porque tú fuiste lo más valioso…
Fuiste un tesoro que creí mito, pero que luego encontré en medio de desilusión y que me lleno de alegría cada rincón oscuro con el cual me iba apagando, tú fuiste mi principio y ahora creo que eres mi final, no soporto la idea de verte entre espasmos de luz y muerte que hoy fortalecen mis ganas de desaparecer, esta ceguera taladra todo de mí, ya no estoy aquí, he muerto en vida, sólo espero paciente a que mi moralidad termine de caer para así tener una excusa y dejar mi sufrimiento en la montaña de lo inalcanzable, y dejar esta tierra, en la cual encontré lo que esperaba y que ahora es razón de muerte.
Colaboración de
Alex06384
Colombia
