Mirarte en la mañana, representa que hace un tiempo atrás te vi.
Pensé en la modalidad descrita en los tiempos de antaño en que el hombre era más caballeroso, servicial y atento. En una época en la cual se podía apreciar la hermosura de una canción, tiempo en que un beso en la mejilla puede representar la más exquisita frescura del amor.
¡Oh! qué tiempo majestuoso en el que un hombre amaba a una mujer en tal grado de perder su propia vida a cambio de resguardar la de su amada. Quiero, y a la vez deseo, que tu rostro me siga todo el día a donde quiera que vaya, confiar en un amor verdadero te convierte en un gran hombre o una persona con sentido.
Cada mañana quiero despertar en un mundo que se derrita en el suelo por el amor desencadenado tiempo atrás. Entretenido estoy de ver tu belleza sobresalir a tu exterior, encantado de conocer tu majestuosa dulzura.
Gracias por un mundo mágico en el cual todo es un placer.
Tú mereces el cielo y la tierra quedándose corto el universo para lo que mereces.
En tu corazón deseo vivir y aprender a acariciar la ternura de la simplicidad del momento de amar.
Mucho tiempo te tuve que buscar y al encontrarte me doy cuenta de que la felicidad la puedo dar por alcanzada.
Colaboración de Sergio@tumente
Guatemala
