Llegué... vengo... vuelvo...
Voy... me iré... me fui...
Con sonrisas mal fingidas y
Los nervios destrozados.
Vacío... con frío... con miedo.
El siguiente epigrama (así lo intenté) lo escribí en mis tardes de café, cuando acostumbraba a ir a leer y a escribir a Many Café en la plaza central de mi pueblo. Un periodo muy duro, pues estaba en su máximo esplendor mi dependencia a la cocaína. El título es Medusa por que describe en pocas palabras la vida de un drogadicto adicto al crack o piedra. ¿Por qué Medusa? Todo, absolutamente todo lo convertía en piedra.
Colaboración de axka
México
