He gastado mis horas en las tuyas aun cuando no lo sabes, paso horas mirándote sin darte cuenta, paso tan inadvertida que me olvidas, me olvidas a la vuelta de la esquina, cuando tus ojos otras caras miran, cuando otras manos te saludan, y yo que trato de grabar tu voz en tu partida…
Apenas un susurro guardó porque tus hola y adiós no son conmigo, no vienes ni te cruzas al camino, andas sobre tus pasos, bajo tu chaqueta, con la cara sería como tu silueta, no declaras nada, y creo que no sientes, actúas en impulsos de órdenes y ruido, y por los cristales de pronto, te atrapo, no dices, ni callas, volteas la mirada…
Pasas a mi lado y tus ojos, tus ojos me matan, tan duros, tan fuertes,
tan míos, un instante, tan claros, precisos, y tan insinuantes, que absurdo se siente tener que pensarte, tenerte tan cerca con miedo a rozarte, y vienes de frente y te siento, sonríes y yo vivo, me aparto, no puedo atreverme a tocarte, y sigues, y sé que lo sabes, aunque no te conozco, ni me conoces.
Dedicado a alguien de quien me enamoré por su juego de miradas, sin siquiera conocernos.
Colaboración de
Lithium
México
