Vainilla, ayer de mis labios el sabor dulce fue lo que sin duda alguna te gustó. Hoy kiwi, de mis labios te quedaste sin probar; Tristemente se desvaneció la esencia de la fruta exótica que consignada estaba a ser sólo el sabor de tus labios. Esperar, esperar, esperar sólo un día más para poder sentir esa sensación que tus labios logran dejar en los míos. No encontró una palabra que almenas cerca este a la descripción de: que con un sólo pensamiento de tener tus labios con los míos, me provoca querer más de ti.
Besarte, besarte es como una aventura exótica que me transmite sensaciones inexplicables, haciéndome adicta al sabor de tus labios. Las ganas con las que un beso de tu boca es dado pueden explicar tantas preguntas sin respuestas. Pareciera que mensajes subliminales son transmitidos en el momento que tu boca se acerca a la mía.
Ahhh... Tu respiro y el mío, una pose mágica que puede describir cualquier cosa posible en este universo. Que sin rumbo o explicación alguna, continua un segmento sin sentido, en el que mis labios aclaman a los tuyos. Que con un beso podemos ser uno mismo.
Colaboración de
Fenomenal
México
