Fantaseemos con la idea de un mañana,
volvamos todo lo que nos rodea
a una simple brisa de incertidumbres.
Imaginemos que esto no es hoy,
pidamos permiso para volvernos locos,
así nunca estaremos equivocados.
Armonicemos este vacío silencio
con miradas distantes
para que podamos acurrucarnos en soledad.
Conversemos de lo azulado que esta el cielo,
conquistemos nuestro humilde destino
con palabras como fuerza y fe.
Viajemos a donde nos alcance la vida,
conozcamos cual es el animal de los bellos ojos
acariciemos su pelaje para luego correr.
Comprendamos lo que significa tú y yo,
coloquemos todas nuestras pertenencias
en un recipiente de nubes y humo.
Planifiquemos todo lo anterior,
realicemos cosas que yo escribo,
volvamos al capullo del que surgimos
y luego caminemos como cada día,
como cuando fantaseamos.
Colaboración de
Wilson
Chile
