Desconectado del tiempo pienso en tu silencio que descuida mi alma, sin el compás de tus pasos que callan y observo tu andar en un mar de gente cómo un desorden tangente del cielo sin forma que llora conmigo cuando sabe que te has ido.
Sin ti desconsolado estoy, es cuando por la niebla voy, las rejas de mí prisión no abre y sólo murmullos se oyen, estoy encerrado las voces se esconden y sólo llanto sale de mis ojos que descomponen mis últimas palabras hipnotizadas d aras y no sale el sol a mi pesar.
Desconcertado porque no te veré más, las llamas que queman mi cuerpo se hacen llagas, me llamas, pero no te veo, me extrañas pero no lo siento, me amas y a cuantos más con las mismas ganas. Estoy sólo recordando el triste pasado y una oscura sensación me abruma, cae el miedo sobre mi pluma, la oscuridad me atrapa y ninguna luz alumbra. El cielo llora tu partida y el sol no sale por tu huida, la luna. Partida me mira y mi cuerpo sólo destila ira. Verte ya no quiero, el recuerdo de tu silueta Me basta, hoy la confianza arrastra los deseos, me harta pensar en ti, ya no puedo seguir así, veo el mundo desierto porque te fuiste de un sueño perfecto.
Las estrellas no alumbran mi camino y Dios es testigo del suicidio de mí alma, la calma no me sobra para estar tranquilo, una sombra me acompaña con sigilo. Te fuiste y yo perdido, no puedo reconciliar el andar aturdido porque de nuevo me veo caer y está vez no podré levantarme. Destruido dejaste mi corazón al marcharte. El rocío de la mañana no sana porque sólo tengo deseos de besarla. Tus mentiras y tus engaños sutiles, cómo tus zapatos al oírles alejarse tranquilamente por caminos hostiles, es tu decisión, no me cabe la menor duda de tu traición. No dispongo que te arrepentir, pero si adivino que lo harás, un ave rapaz no te traerá la felicidad jamás.
Colaboración de Cross7
México
