Tu cuerpo frenético de amor y pasión, nubla mi mente de deseo insufrible, haciendo que tiemble mi piel, con un sólo aliento de tu agitada respiración. Tus labios ardiendo de besos infinitos, mis manos escalando tu cuerpo, hacen temblar nuestro mundo perfecto, sin pensar en el futuro, sólo nuestros cuerpos desnudos. La noche es larga y plateada, mirando la luna en nuestros ojos, alternando deseos mutuos, que quedan sostenidos en el aire, el calor nos hace más unidos, como dos gotas de agua que caen en nuestro cielo más profundo.
Quisiera morir en nuestro éxtasis de amor, congelarme con el sudor que expira nuestra piel, quedarnos en el momento justo, cuando la palabra amor llena nuestro corazón. Pasar una noche contigo es un sinónimo de deseos, sueños hechos realidad brillando en la obscuridad, el mundo cambia haciéndolo tan perfecto lo imperfecto y lo inimaginable tan real...
Colaboración de Poseidón
México
