Con sólo verte a los ojos me doy cuenta de lo que me perdí por tanto tiempo; con sólo rozar tus manos con las mías siento que estuve encerrada toda mi vida; con sólo sentir que me hablas, recupero la confianza al mundo y tus palabras me dan ganas de volver a amar...
Ahora me pregunto ¿por qué tardaste tanto en aparecer en mi vida y sacarme de esta oscuridad que me invadía? ¿por qué mis ojos no se dieron cuenta en primera instancia del cariño que perdía? llorando pasé mis días, aquellos malditos días, por un amor infiel, que penetraba lenta y silenciosamente en mi piel, que no me dejaba respirar y me atosigaba todo el tiempo sin permitirme pensar que un nuevo camino se descubría en esta selva de mentiras...
Tuve que aprender a morir para darme cuenta que podía vivir; ahora no me arrepiento y contigo soy más que sólo un muerto... Enséñame amar de nuevo y a crear juntos un paraíso de ensueños.
Colaboración de Ángeles
Argentina
