¿Por qué no fui más precavido y cuidadoso con este don tan especial que un día tuve y que permitió conocer a esa mujer tan especial y única?, aquella que sólo nace cada mil años. ¿Dónde dejé olvidado esa esencia ese perfume grato que nunca percibí y que me permitió quererte y llegar hasta el punto de amarte tanto?, tanto, pero tanto amada Irma.
¿Por qué dejé salir del mi alma y de mi corazón esa sensibilidad y dulzura que caracterizan al hombre que ama con gran fervor y humildad...?
¿Dónde quedaron todos mis principios y todo mi conocimiento...? ¿Por qué mi alma desea abandonar este joven cuerpo...? Por qué busco los latidos de mi corazón y sólo escucho un estruendo tan triste, es como si estuviese muriendo poco a poco.
Dios a ti imploro ayuda para recuperar aquello que por descuido y arrogancia perdí en noche que lugar de mi vida...
Te amo IC.
Colaboración de Jim Villalobos
Venezuela
