Quise ser poeta y escribir en verso,
pero en el intento me quedé sin palabras
ni rimas, elocuencia, ni metro;
así que decidí hacer poema con sobras.
Sobras de una vida pasada,
de un presente oscuro,
de un futuro incierto.
Hice poema en retahíla,
le agregué una medida distorsionada
y unos versos que en fila
no dicen nada.
¡Y ahí… está mi tema!
Poema, sin poema.
Vida, sin vida.
Ironía tras ironía.
¡Y el destino es así!
Algo incomprensible,
algo insensible;
de color carmesí.
A veces el poeta
no quiere expresar nada.
Quiere escribir
cosas sin sentido.
Como este poema
que a mi sentir
no expresa nada.
