Mujer hermosa y de dureza sentimental, amada serás toda la vida y no habrá para ti sentido, robarte quisiera y tratarte como un ser normal, jamás aceptarás el verdadero amor, si lo das como perdido.
Oler tu cuerpo, lamerlo y gozar tu sexo hasta llegar al hastío, irme dentro de ti, lentamente llegando a tu corazón, rimar mis versos, tenerlo, besarlo y decirle que es mío, emanciparte de tus dudas, encontrando tu ego y tu razón.
Días tras días he amado tu imagen y tu alma con melancolía, eres mi musa que invoca mi inspiración en tu belleza lógica y filosofía veo en tu verdad, llenándome de alegría, riendo te siento nerviosa, tímida, sensual, toda llena de pureza.
Olor al rocío emana tu sudor en tu cuerpo inhumano, controlas con tu mirada y sonrisa la intención de todo hombre, ignoras lo feliz que serás, cuando te bese y te toque mi mano…
¡Oh! mujer me ruborizas quedándome mudo al pronunciar tu nombre.
Velos oscuros encuentro en tu ayer y en tu pasado, eres mi ilusión,
mi pasión y mi querer desde pequeño, lejos y cerca he
estado de ti, no sabiendo cuanto te he amado, amaneciendo auroras, pensando
triste como ser tu dueño, rara belleza, abstracta, incomprensible,
loca y caprichosa, después de tantos años apareces y me
despiertas de mi sueño, eres pura, alegre, triste y dulce, más
hermosa que una rosa.
La he reencontrado después de 42 años.
Colaboración de
Afrotoasa
Ecuador
