Tú, escondida en un manto de neblina
la neblina cubriendo mi cerebro
tu sombra y mi sombra de la mano
por un camino que no tiene regreso
Tú, la historia que nunca fue contada
yo el cantor, de mudos sentimientos
fuimos frutos del árbol de la vida
devorados, por la distancia, por el tiempo
Si el ayer fuera hoy, yo qué haría
volvería por la senda caminada
Oh, como aquel que busca su castigo
seguiría por la ruta ya trazada.
