Quise escribir en la luna lo que tus sueños susurraban en mi corazón,
y traté de volar cada noche mirando fijamente el cielo
cuando las estrellas mostraban el camino,
pero no lo logré,
y allí en mi corazón los susurros retumbaban,
cual gotera en una noche silenciosa de llovizna,
constante, implacable, inagotable igual que tú…
Quise lanzarme al abismo y caminé medio paso a la vez,
extendí mis deseos, mis ganas, junto con tus sueños
y me lancé,
pero desperté con el dolor más grande,
el que atormenta mis silencios,
que desvela mis sueños,
que apaga mi ilusión
el dolor de tu ausencia.
