El sol no reluce más...
(Ya no es la vitalidad de él)
surgen bestias de antaño,
que invocan muros insensibles.
Sueños raros de tiempos confusos, felices...
pierde su mirada bajo un suspiro interminable.
Ya no la conoce, como creía no conocerla,
todo es gris, como un blanco ensuciado.
Crecen en las ramas dudas,
de ese amor incógnito (superfluo).
¿Cuántas verdades hay en tus labios?
y cuantas mentiras en tus ojos.
Ya no existe el presente,
más existe un futuro constante,
a un pasado reciente...
risas y lágrimas, finales inciertos.
A cada rato, de cada rato...
