Besé su cuerpo satinado de belleza,
Y entre su cuerpo otro cuerpo de igual hermosura,
Ambos hechos con igual esmero, de diferentes formas y tamaños.
El primero de brazos fuertes, pecho firme. Labios perfectos para el buen gusto, dignos de paladares exquisitos.
El segundo cuerpo indescriptible, elevador del éxtasis femenino entre las faldas que se humedecen con su roce y osadía, pero no pude no ver tanta belleza, mis ojos se agrandaban como lunas y tuve que besarlo desde arriba.
