Yo no se que sería de mí
¡Oh Jesús, si no fuera por ti!
pues salvaste mi alma
que en aguas profundas
se estaba hundiendo,
sin tener una razón de vivir,
condenado esperando su fin...
cada vez que las noches
oscuras lloraba
postrado en el suelo.
Yo no se que sería de mí
¡Oh Jesús, si no fuera por ti!
derrotado y sin fuerzas
alcé la mirada,
y en el horizonte te vi,
con amor te acercaste a mí,
y me diste razón de vivir,
ahora sé que las cosas
hermosas que tengo,
Jesús, te las debo a ti.
